Por Armando Escalante Morales
Hace unos días nuestro estado, Yucatán, y su gobierno, volvieron a ser exhibidos de cuerpo completo, cuando del Sistema Nacional de Seguridad Pública se nos confirmó que 9 funcionarios de alto nivel del gobierno, vinculados con las policías e instituciones del ramo, NO HAN SIDO CERTIFICADOS en materia de las pruebas de Control y Confianza que hace ese organismo.
Esto hizo que, contra su falsa cantaleta de "no caer en dimes y diretes" (es falsa porque en vez de explicar o aclarar algún tema, simplemente le da la vuelta porque no se atreve a dilucidar nada) la Gobernadora del Estado -repudiada cada vez más y en mayor medida incluso ya por varios de sus propios colaboradores, para dar paso al naciente "Rolandismo" y enterrar el "Ivonismo"-, de inmediato salió a medios con una aparente furia contra la Federación.
En una ronda de medios, exigió "disculpas", a quien hizo la declaración de que no hemos sido certificados, arguyendo que recibió tarde el oficio donde le comunican la cita para hacer los exámenes a sus altos mandos policíacos. Le mandaron decir de México que NO HABRÍA NINGUNA DISCULPA PORQUE LLEVAN DOS AÑOS SIN CUMPLIR CON LAS PRUEBAS.
Hay quienes confunden la declaración del Presidente sobre que Yucatán es un estado seguro, con el asunto de las pruebas de control y confianza. La seguridad es un asunto que no depende de las policías... 10 estados del país tienen la mayor vigilancia del mundo, y a diario matan, decapitan y desaparecen gente...muy a pesar de cientos de retenes y puestos de revisión. Incluso, hay alta criminalidad en entidades donde los jefes han sido certificados. Nada tiene que ver.
En cuanto al asunto del Control y Confianza se trata de un mecanismo por medio del cual se pretende, se intenta acaso, averiguar quiénes son los jefes policíacos, sus orígenes, sus relaciones, de dónde vienen, cuál es su estado de salud y su situación económica... para saber si el estado mexicano puede confiar información del Sistema Nacional de Seguridad. ¿Por qué? Muy sencillo: en el actual sistema de seguridad pública del país se cuenta con altos estándares de inteligencia policial, que ponen información altamente confidencial, en manos de los 32 estados, de sus jefes policíacos y de sus estructuras de mando. De ahí que haya que certificar en manos de quién se pone toda esa información, que puede vulnerar la seguridad del propio gobierno mexicano.
Las pruebas son profundas y muy comprometedoras. Incluyen exámenes sicológicos, no solo policíacos. Y no es de extrañar que en muchos estados se inventen excusas para no acudir a las pruebas que incluen el DETECTOR DE MENTIRAS, Y EXAMENES TOXICOLOGICOS... de tal suerte que LOS FUNCIONARIOS que MIENTEN, QUE TIENEN RIQUEZA NO EXPLICABLE, QUE CONSUMEN DROGAS O QUE VIVEN ALCOHOLIZADOS, SERÍAN FACILMENTE IDENTIFICADOS.
La seguridad sigue su curso y nada tiene que ver con esto. Lo mismo sucede con los retenes: no garantizan tranquilidad o cero delincuencia; en Monterrey, N.L., en Jalisco, en Chihuahua, en Sinaloa, y otros estados donde hay altos índices de criminalidad, las calles y las carreteras están llenas de retenes policíacos, militares, federales, etc.etc.
Y no hablemos de Durango, que parecía una mar en calma y ya registra decenas de narcofosas y 200 migrantes enterrados por no querer colaborar con la venta de droga...que inunda ese tranquilo y apacible estado. Que NADIE SE EQUIVOQUE si Calderón dice que Yucatán es un estado tranquilo...
Ahora bien, esos que festejaron que Noroña le llame BORRACHO AL PRESIDENTE, serán LOS MISMOS que hoy celebran que CALDERON ELOGIE LA TRANQUILIDAD DE YUCATAN... Ahora si vale la pena reconocer algo que dice Calderón ¡¡NO ENTIENDO
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1 comentario:
una felicitacion al autor del blog, se me hace critico sin ser partidista. saludos
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