Con la esperanza de que las autoridades municipales y estatales de Yucatán puedan hacer algo, reitero una propuesta que hice hace mucho tiempo y que cayó, como muchas otras que hacen otros miles de personas en favor de nuestra ciudad, en saco roto y no fue escuchada ni atendida.
Esta tiene que ver con el famoso "rescate" de la zona de "la plancha", como se le conoce al espacio que está entre la vieja estación de trenes y los talleres que fueron en su momento de Ferrocarriles Unidos del Sureste.
Sugiero que el edificio sea reutilizado y mejor aprovechado para hacer realidad el Gran Museo del Ferrocarril, que hoy -en un lugar entre maleza y edificios rotos- está abandonado con decenas de locotoras históricas, con vagones dormitorio muy bien acondicionados y otros recuerdos, que fueron "rescatados" por veteranos trabajadores del ramo y que muy poca gente ha visto.
Yucatán tiene una tradición propia, enorme, en materia ferroviaria. No voy a entrar a ese tema para no alargarme.
Lo que quiero es que las autoridades del Estado entiendan que la escuela de baile, danza o ballet o lo que sea, que hoy está en la vieja estación, no tiene porqué ser la única que disfrute de ese sitio. Pueden haber dos naves destinadas para los objetos de los FFCC y de esa manera, sacarle un gran provecho al edificio, en especial, para el que fue construido. Los trenes abajo del gran andén, estarían en el mejor lugar. Ahí mismo se pueden colocar en exposición permanente, maquetas de los numerosos ferromodelistas (coleccionistas de trenes a escala) que abundan en Mérida.
Para ello hay que integrar un organismo que se ocupe de atender ese futuro museo. Los empleados de los ferrocarriles que hoy no ganan ni un centavo, serían remunerados por dar pláticas, por explicar qué es cada cosa. Se le destinaría un presupuesto y el lugar tendría una taquilla para ingresar pagando una cantidad simbólica. Ese dinero serviría para darle un mantenimiento al lugar. Luego se le puede promover incluso mundialmente.
En el mismo edificio se pueden concesionar locales, áreas de café, tiendas, restaurantes de comida rápida y albergar dos o tres oficinas públicas que generen movimiento. Quizá una delegación de policía y una estación de bomberos sería otro punto de interés. No hay ninguno en la zona.
De ese modo, el espacio estaría muy bien aprovechado. Queda espacio suficiente para preparar una zona de festivales, conciertos, sembrarle árboles o trasplantarlos de otros sitios, ya crecidos, sería una gran opción.
Es una propueta que merece ser revisada; tenemos mucha gente dispuesta a colaborar con este proyecto.
Si en mis manos estuviera, en vez de tirar el dinero en tantas otras cosas, haría un parque de hobbies, con pista de patinaje, espacio para que los aficionados puedan contar con una pista de aviones a control remoto (en la zona no hay cables cerca) y los dotaría de áreas para que puedan desarrollar la afición quines gustan de los autos a escala, con motor. En fin, son muchas cosas que se pueden hacer con un poco de voluntad, obviamente con dinero y creo que hay de sobra, a juzgar por cómo se invierte en otras cosas que no son importantes y que no generan revolvencia económica y muchos menos, son bienes de capital.
Mérida reclama contar con espacio de diversión, que no son canchas de béisbol o de futbol... sino sitios de esparcimiento lúdicos, que por el mundo tienen muchos adeptos.
1 comentario:
Es muy cierto, hace 6 meses retorne a la ciudad de Merida, luego de vivir en Guanajuato, por internet me entere de el mueso del ferrocarril, y acudi entusiasmado a conocerlo (soy ferroaficionado), para mi deilusion al llegar a las puertas me informaron que habian cerrado, que todo estaba abandonado y cubierto por maleza, lo cual pude observar, es una tristeza que habiendo gran cantidad de material rodante con gran historia se deja desaprovechado.
Intento contactar algun grupo de ferromodelistas.
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