(Les comparto esta imporante editorial)
El Carnaval
Silvia González Romero
Ya tenemos el Carnaval de Mérida, lo que en cristiano significa que la cantina más grande nuestro Estado está por abrir.
Eso simboliza que varios días correrá el alcohol como río, trayéndonos sus "ofrendas" más comunes: jovencitos y jovencitas "hasta las chanclas" haciendo desfiguros, faltándole al respeto a quien se les cruce por el camino, siendo esta "fineza" de las menos peligrosas, ya que hay peores como el que sufran accidentes por manejar en estado de ebriedad o el que tengan relaciones sexuales de riesgo.
Ningún adulto puede hacer como que "no sabe" lo que los efectos del alcohol producen en la mente y comportamiento de cualquiera que lo consuma.
Es por ello que: ¡Padres de familia, cuiden a sus hijos! Recuerden que ellos les prometerán lo que sea con tal de obtener permiso de salir o para usar el coche. Como jóvenes no miden el peligro, ni tienen percepción clara de los riesgos, pero nosotros sí. Actuemos en consecuencia, y no permitamos que nuestra comodidad o credulidad pongan en peligro lo más valioso: la vida de nuestros hijos.
Llévenlos y vayan por ellos a fiestas o reuniones, ya que habrá muchos conductores en estado in conveniente y la experiencia de ustedes es de un valor enorme para protegerlos y no esperemos que ellos la valoren.
Hable con ellos claramente sobre los límites en cuánto al consumo de alcohol se refiere. Desde el punto de vista médico, el cerebro y el sistema nervioso, no terminan de crecer y formarse hasta los 19 ó 20 años, por lo que lo recomendable es no consumir alcohol hasta esas edades, y desde el punto de vista legal, igualmente.
Sin embargo, la decisión es suya ya que usted es el responsable de su hijo, y por ello debe exponer con claridad lo que es permitido o no, y por favor, verifique que se cumpla, no en base a lo que le dice su hijo nada más, sino a que usted lo corrobore, ya que dar una orden y confirmar su cumplimiento, es una de las reglas de oro de la prevención y educación.
No dude en tomar todas las medidas que sean necesarias, nunca se arrepentirá de ello. Y a usted padre o madre de familia, recuerde que el ejemplo es lo más importante. Con mis mejores deseos para que todos disfrutemos las carnestolendas, me despido.- Mérida, Yucatán
silviaglezr@hotmail.com
(Publicado en Diario de Yucatán, marzo 3 de 2011)
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