(Raymundo Sánchez)
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El director del Instituto Prensa y Sociedad de Venezuela, Andrés Canizales, advirtió que los gobernantes de izquierda que se están encumbrando en América Latina son “poco tolerantes hacia la crítica” y esperan que los medios de comunicación sean “complacientes” con ellos.
“Estos nuevos gobiernos, de corte más ligado a la izquierda, tienen una relación donde esperan una prensa complaciente y tienen poca tolerancia hacia la crítica”, dijo.
En entrevista con Crónica, el especialista venezolano ejemplificó con lo que ha venido sucediendo en su país desde que Hugo Chávez llegó al poder, en 1999.
“Buena parte de los señalamientos que hace Chávez a los medios es lo que justamente, en teoría, esperamos que cumpla la prensa: una vigilancia del poder, una crítica de quienes ejercen el poder, y no ponerles alfombra roja”.
—Habla usted de otros gobiernos en Latinoamérica...
—Aquí (en México), hablando con periodistas brasileños, entiendo que el mismo caso se está dando en Brasil o en Argentina. No estoy al tanto de cuáles han sido las posiciones de Andrés Manuel López Obrador, pero entiendo que son similares.
—López Obrador no es presidente de México, ¿por qué lo incluye?
—Acá, en México, lo que simboliza el gobierno de López Obrador de alguna manera tiene muchas conexiones con el fenómeno Chávez en Venezuela; hay unos puntos de conexión en torno a cómo se entiende el combate a la pobreza, por ejemplo.
En ese tenor, Canizales narró lo que ha pasado con los medios de comunicación en Venezuela a raíz del referéndum revocatorio del 15 de agosto de 2004, en el que Chávez fue ratificado.
“Lo que estamos viendo, en este año (2005), ha sido un aquietamiento político y mediático; han pasado cosas significativas, entró en vigor una ley de responsabilidad de radio y televisión que regula los contenidos en televisión.
“Por otro lado se aprobó una reforma al Código Penal, donde se le dio una protección mayor a las figuras públicas”, detalló.
—¿Qué implica eso?
—Si salen notas periodísticas que sean interpretadas por un funcionario, como el presidente, en el sentido de que le faltan al respeto, que le están agrediendo su honor, hay incluso penas de cárcel.
—¿Y la libertad de expresión dónde queda?
—Ese entramado legal creo que ha contribuido a un retroceso en el mundo periodístico venezolano. Hay un clima que no propicia mucho el que la gente se exprese abiertamente, pues se armó una arquitectura legal donde se controlan los contenidos, donde el Código Penal dice que las críticas hacia los funcionarios públicos pueden convertirse en un delito.
—¿Los inhiben, entonces?
—Eso le transmite a los ciudadanos, y también a los periodistas: la idea de que hay que andar con mucho cuidado y efectivamente se convierte en un factor inhibitorio.
Además, Canizalez expuso que Chávez, al tener el control de “un estado muy fuerte, al igual que el Estado mexicano”, es el principal anunciante en los medios de comunicación.
“Ha habido políticas muy claras del gobierno de Chávez, por ejemplo de quitarle publicidad a algunos medios y dársela de forma muy amplia a otros que considera él que son cercanos”, precisó.
Incluso mencionó que esto ha originado que muchos medios atraviesen por crisis financieras: “uno puede percibir que la publicidad oficial ha empezado a regresar a algunos medios y que esos medios también han suavizado su política editorial”.
La forma en que Chávez ha legitimado estas acciones, añadió, es a través de los programas sociales conocidos como “misiones”, pues deja la percepción en la población de que el gobierno está solucionando problemas concretos y la libertad de expresión se convierte, entonces, en un asunto “muy abstracto”.
(Publicado por el periódico Crónica)
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