viernes, marzo 04, 2005

EL BUFON LLAMADO ANDRES LOPEZ

Al burlarse todos los días de la ley, Andrés López nos permite ver no solo qué clase de persona es y qué calidad de político tiene, sino también cómo es la sociedad mexicana. Polarizada, dividida, partida en dos, así parece estar la opinión pública. Unos están en contra y otros favor. Hay a quienes les divierte el cinismo con el que se maneja, y les irrita la pasividad del presidente Vicente Fox al contestarle diario a cada cosa que el otro le dice...

Sin embargo, aquí cabe una reflexión seria, objetiva: el presidente Vicente Fox, aborda con seriedad el asunto de la violación a la ley y no está jugando cuando lo menciona; mientras que el tabasqueño que gobierna el DF lo hace con sorna, mofa, sarcasmo, burla y escarnio. Sus jugueteos y choteos nos muestran el perfil que tendría en sus actos de autoridad Andrés López, que es capaz de pasar por encima del estado de derecho y su conducta no garantiza seguridad jurídica a los mexicanos.

Es capaz de atropellar los derechos de cualquiera, como lo hace ahora con dos actitudes muy notables: Una, la de no acatar el fallo -ni ese ni ninguno- judicial que le ordenó vía un amparo detener la construcción de unas avenidas, y Dos, la de haber pasado por encima de los derechos de un ciudadano que finalmente se vió obligado a recurrir a la protección de la Justicia Federal, al no encontrar ninguna solución a su caso con el gobernante de la ciudad de México.

Una TERCERA actitud de Andrés López quedaría al descubierto si le contamos el número de veces que sale a ofender al presidente y a sus demás colaboradores (y a todo el que no piense como él) y quizá una CUARTA conducta que evidencia su modo de ser es el hecho de que a diario, en sus conferencias de prensa, engaña a los medios y al país entero, con una serie de embustes al declarar única y exclusivamente lo que se le pega en gana y no lo que le preguntan los reporteros.

En tanto el procurador Rafael Macedo de la Concha contesta con términos jurídicos, y explica cómo se integró el expediente, el cual que surgió hace dos años -y no ahora- fruto de una arbitrariedad que el gobierno capitalino cometió, Andrés López sale con injurias, y amagos de amenaza, desviando el punto principal de que él violó un amparo judicial.

Si fuera cierto lo que dice López de que esto es un caso político ¿cómo iban a saber las autoridades judiciales que él seguiría construyendo unas obras en vez de pararlas para no afectar a un particular como ya lo hizo en el caso del predio de El Encino, cuyo terreno ha quedado incomunicado al cortarles las faldas a la montaña donde se encuentra?.

Si fuera cierto lo que dice López de que esto es un complot, ¿cómo iba a saber la PGR que éste triste personaje violaría la ley durante dos años seguidos y se negaría a acatar la órden de un juez? ¿Acaso no es cierto que no aceptó ni respetó la orden de suspender las obras que construía y que dejaron una propiedad particular incomunicada?

Si le pensamos un poco daremos con la gran verdad de que si este expediente se inició hace dos años, y ha llegado hasta donde llegó, es porque Andrés López reiteradamente ha insistido en violar la ley porque, si desde el primer momento hubiera respetado el derecho de un particular –el que lo denunció-, ninguna autoridad habría podido objetarle nada, especialmente si las obras que estaba construyendo las hubiera diseñado pensando en no afectar al dueño de un terreno que hoy solo puede llegar a su propiedad escalando una montaña.

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