sábado, junio 12, 2004

Preocupación popular por la búsqueda de petróleo

¿Por Pemex?

Por Armando Escalante Morales

Un nuevo falso debate ha comenzado en Yucatán: la lucha contra Pemex. De inmediato surgen defensores de la humanidad que emprenden una cruzada sin par contra los “malvados” explotadores de petróleo. Este tema ya sacó de su casa a los ecologistas domingueros que se preocupan por la naturaleza pero también por el cuidado de su “temporada” de julio y agosto y Semana Santa. Veamos:

1.— Señalan con dedo acusador a los petroleros pero el resto del año no se ven en el espejo cuando se contamina el manto freático con toda clase de venenos industriales y sanitarios.

2.— Las fosas sépticas mal construidas junto con los pozos profundos peor hechos, contribuyen a dañar el medio ambiente y seguramente a producir la marea roja cada cierto ciclo. De eso nadie se fija.

3.— Hay muchos neo-ecologistas que protestan contra la contaminación por petróleo pero nada dicen cuando desde una poderosa moto acuática, yate o lancha se contamina el mar con aceite y gasolina que siempre se derrama.

4.— Están los firmes preservadores del medio ambiente, que ocultan los caños de sus piscinas que van directo al mar. Eso... ¿está mal?

5.— Hay buenos ambientalistas-vacacionistas que aprovechan la playa, las dunas y la ciénega, para convertirlos en basurero con botellas vacías de licor y cerveza y miles de bolsas de desechos como huesos de pescado, restos de leña quemada, y cientos de bolsas de pañales desechables regados.

6.— También hay pescadores preocupados porque se contamine el mar y mueran las especies que ellos capturan y les dan de comer. El diesel que se vierte desde muchos barcos, ese no les inquieta. El humo que echan los motores, ese no es problema... total “se va al cielo y no al agua”. Cuando lanzan al mar llantas, redes, palos, sogas, boyas, y demás artes de pesca, suponen que nada pasa. La explotación de especies en veda y el uso de redes arrastreras no afectan el equilibrio ecológico. Eso creen.

7.— A otros les inquieta que con la llegada de obreros de Pemex crezca la prostitución, aumenten los bares de mala nota y nos invadan la ciudad miles de fuereños. Curiosamente, se exige que haya casinos en México, y que aumenten las casas de apuestas y no pocos yucatecos adoran la zona libre de Belice con sus placeres y encantos nocturnos. Allá no están mal los vicios y los excesos. Acá si.

8.— A algunos angelitos les preocupa la proliferación de cantinas por la llegada —un día de estos— de Pemex. ¡Por favor! Dénse una vuelta por el Circuito Colonias en sus lados sur, poniente y oriente, o por todo el Anillo Periférico y colonias circunvecinas, sobretodo en la zona de traslape. Tenemos “teybols” nuevos cada mes, cada semana... algunos más disfrazados que otros para disimular los otros negocios que se hacen en su interior.

9.— Veo que de pronto salen muchos cultivadores y benefactores de la naturaleza a rasgarse las vestiduras, a cortarse las venas; se dicen investigadores pero ya el Gobernador identificó que hay intereses económicos de por medio con presuntos “bajacocos” que quieren aprovecharse de la situación de Pemex, lo mismo que los medios pasquineros.

10.— Finalmente, también hay ciudadanos realmente preocupados por lo que puede ocurrir en nuestro estado, por los muchos ejemplos que hay en el país de ciudades donde el oro negro se extrae. Muy respetable su bien intencionada postura.

Sin embargo, parece que todos están dispuestos a combatir a Pemex y llegar hasta donde sea necesario siempre que no tengan que poner de su parte para salvar a la naturaleza como por ejemplo, no usando sus autos para quemar combustible, apagando los aires acondicionados, y dejando de mandar a cielo abierto el humo de fábricas, y hasta de los cigarros; o bien, en el caso de los hombres de mar, no usando de basurero el océano y los vacacionistas no ensuciando la costa. Muchos dicen “no a Pemex”. ¿Usted está entre ellos? armajose@yahoo.com
...............................................................................................

1 comentario:

Anónimo dijo...

Toda la razon, asi somos