lunes, febrero 21, 2005

Los vendedores ambulantes:¿cómo resolver este grave problema?

Por Armando Escalante Morales

Hay la falsa creencia de que haciendo mercados para darles cabida se resuelve el problema de los vendedores ambulantes. Un grave error.

Los vendedores ambulantes están en las calles del centro de la ciudad de Mérida, en todas las ciudades de México y en muchas, muchísimas del mundo entero, no por falta de un espacio en un mercado sino por necesidad económica.

La verdadera forma de resolver el problema de la proliferación de los venteros ambulantes en las calles de las ciudades no es poniéndolos en otra parte, alejados para que no estorben el paso de los peatones, sino creando fuentes de empleo productivas, que generen riqueza, y además, que paguen impuestos para contribuir con la resolución de los problemas del país.

El otro problema que ocasionan los comerciantes de este tipo es que ofrecen productos robados, piratas o de muy baja calidad. Este afecta a la industria nacional, además de ser un delito, que pone en riesgo la seguridad de la nación.

En los puestos instalados en la vía pública hay miles de personas trabajadoras pero también se esconden auténticos vivales que trabajan para la mafia. En muchos expedios ambulantes se comercia con drogas, se venden armas y productos prohibidos que están al alcande de mucha gente.

Hay que ponerle fin a este tipo de comercio pero no con la fácil idea de construir mercados donde podamos esconderlos... esto no acaba el mal de raíz. Los vendedores ambulantes son un grave problema que reclama soluciones integrales, como la generación de mejores empleos, que estén bien remunerados y que además paguen impuestos, estimulando la producción de lo que el país fabrica.

Por eso las maquiladoras son una buena opción para emplear masivamente a la gente que hoy no tiene un trabajo seguro y mediandamente bien pagado. Hay que señalar que, se dan casos en los que los expendedores se niegan a dejar ese giro al que se dedican no porque les deje dinero sino por la opción cómoda que representa el tener esta clase de ingresos que son tirados en unas cuantas horas consumiendo drogas y bebidas. Ese dinero fácil que entra de esa manera y se va más rápido.

Cierto que es un asunto complejo que hay que atender con medidas de largo plazo. No con mercados, a los cuales no va a entrar ninguna persona a comprar. Pronto lo veremos en el caso de Mérida, cuando se intente sacar a los expendedores de las calles y se les coloque en el mercado San Benito.

La ciudad no aguanta tantos venteros pues todos ofrecen el mismo producto y el público no les puede comprar a todos. Hay que darle empleo a esta gente en otras áreas de la actividad económica. De paso, estaremos acabando con las grandes mafias que hay detrás de este tipo de giros que se enriquecen teniendo 100 ó 200 venteros diseminados en igual número de puntos de venta, a los cuales se les paga menos que el sueldo mínimo, por ofrecer productos piratas, o chinos, que para nada sirven.

No hay comentarios.: